Gustavo Alfaro fue presentado como el nuevo DT de Boca Juniors, por el presidente del club, Daniel Angelici, y estuvo acompañado por el mánager, Nicolás Burdisso.

En conferencia de prensa habló de las dificultades que atravesó para aceptar la propuesta cuando dirigía a Huracán. “Siento que estoy cumpliendo con un compromiso que tenía con mi viejo, que era llegar a lo más grande del fútbol argentino”, expresó Alfaro.

“Es una mezcla de orgullo y desafío estar acá. No fue una decisión sencilla la que tuve que tomar para venir a Boca porque se juntaban sensaciones cruzadas dentro mío. Pero siento que estoy cumpliendo un compromiso con mi viejo. Hace tiempo le prometí que iba a llegar a lo más grande del fútbol argentino y hoy siento que estoy en un lugar muy difícil, muy lindo, donde tengo desafíos muy fuertes. El compromiso es estar a la altura de la historia de Boca”, resumió en sus primeras palabras como entrenador boquense.

“Sabemos que la vara está muy alta y que Boca está obligado a ganar todo lo que sea. Boca no tiene purgatorio: es cielo o es infierno. Es ganar. Esa es la meta. Para nosotros es una decisión muy fuerte llegar acá. Yo tuve que trabajar 25 años para llegar a un lugar como este. Siempre me ha costado, mi carrera fue cuesta arriba. Y presiones tenés en cada lugar”, profundizó el entrenador.

El primer semestre del año incluirá una final (la Supercopa Argentina frente a Rosario Central), la Superliga (está a 12 unidades de Racing con dos partidos menos) y la primera fase de la tan ansiada Copa Libertadores, esa que se escapó en el final en 2018.
Pero además habrá otras cuestiones, esas relacionadas a las presiones y manejos del tan trillado Mundo Boca, y a las que el entrenador deberá amoldarse.

“Si algo le falta a mi carrera es ganar una Copa Libertadores”, avisó Alfaro y remarcó que si bien atraviesa la recta final de su carrera se siente “en un momento de plenitud para afrontar este desafío”.

Asimismo reveló que tuvo un contacto con Guillermo Barros Schelotto, a quien felicitó por su ciclo como DT de Boca. “Todos tenemos que pelear por lo mismo, jugadores y cuerpo técnico. Tenemos que entender que el nosotros es más importante que el yo. No tener un pasado en Boca no genera algo ni a favor ni en contra. Como siempre me pasó en cada lugar tengo que adaptarme a la situación de la mejor manera. Para mí la palabra imposible no existe. Siempre se puede llegar más arriba. Siempre se puede pelear por algo más. Ya está, el duelo ya se hizo. Hay que empezar a mirar para adelante”, remarcó.

DEJA TU MENSAJE

Por favor ingresa tu comentario
Por favor introduzca su nombre acá