La explosión de un coche bomba en la Escuela de Policía General Santander de Bogotá, Colombia, dejó este jueves al menos 21 muertos y 68 heridos. El atentado se ha producido en el interior de esta academia de cadetes, ubicada al sur de ciudad.

La Fiscalía General de Colombia ha identificado como autor material del ataque a José Aldemar Rojas Rodríguez. “Él fue quien ingresó a la escuela a las 9.30 horas de la mañana en una camioneta gris”, ha informado el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, en una conferencia de prensa. “Escuché como si se hubiera caído el cielo. Fue una explosión muy grande. Cuando salí había una humareda enorme”. Es el relato de Rocío Vargas, una vecina de la Escuela de cadetes General Santander en Bogotá, a France Presse. La explosión se dio después de que un perro antiexplosivo detectara la carga en la furgoneta del acusado y el conductor, al verse descubierto, acelerara y atropellara a un policía, según reportaron agentes de la policía. (Foto: Reuters).

A pesar de que en un primer momento las autoridades colombianas informaron de que había un panameño entre las víctimas mortales, el presidente del país centroamericano, Juan Carlos Varela, ha subrayado en su cuenta de Twitter que solo dos de sus compatriotas han sido heridos en el atentado y ninguno ha fallecido.

La Cancillería colombiana informa que hay cuatro ciudadanos extranjeros entre los afectados: dos ecuatorianas y dos panameños. Una cadete de nacionalidad ecuatoriana ha fallecido en el atentado, mientras que los otros tres extranjeros están heridos.

El Nissan Patrol que explotó esta mañana había pasado una revisión técnica el pasado 27 de julio en la ciudad de Arauca, en la frontera entre Colombia y Venezuela, según el primer informe de la Fiscalía. Esa localidad, capital del departamento homónimo, cuenta con una presencia histórica de disidentes de las FARC y rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN). El diálogo de paz entre este grupo terrorista y el Gobierno está en suspenso.

La camioneta que ha estallado en la escuela policial es una Nissan Patrol, modelo 1993. Iba cargada con 80 kilos de pentolita, un potente explosivo que ha causado importantes destrozos. El balance de víctimas asciende, recordamos, a 21 muertos y 68 heridos de diversa consideración.

“Cuando volteamos a mirar a laescuela estaba el cielo gris de humo. La gente corría, las sirenas… horrible, horrible… parecía el fin del mundo”, explica en declaraciones a France Presse Rosalba Jiménez, una comerciante de 62 años, testigo presencial del atentado. En su local de confección, donde los estudiantes de la escuela de cadetes de policía compran su ropa, se rompieron todos los vidrios.

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