Gabriela Michetti denunciará penalmente a Joanna Picetti, la diputada electa, por irrumpir en el recinto de Diputados donde Mauricio Macri pronunciaba su discurso para inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso.

“La presidente del Senado dispuso radicar una denuncia penal en su contra por posible infracción al artículo 241 del Código Penal (interferir una sesión del Congreso) y al artículo 239 del Código Penal (desobedecer a un funcionario público en el ejercicio de sus funciones)”, explicaron en el entorno de la vicepresidencia.

El Gobierno también abrirá un sumario interno para definir la responsabilidad del personal de seguridad del recinto para saber quién la dejó ingresar. La titular de la Oficina Anticorrupción Laura Alonso sugirió en un tuit que había sido obra de La Cámpora.

Picetti no figuraba entre los invitados del Senado, que administra Michetti, ni de Diputados, que define Emilio Monzó. El presidente de de la Cámara Baja le comentó al oído al presidente quién era la mujer que acababa de interrumpirlo.

Macri hablaba sobre la violación como el peor crimen contra las mujeres y más aún, contra los niños, cuando una mujer lo increpó. El Jefe de Estado estaba a punto de referirse a la cesárea que tuvieron que practicarle a una nena de 11 años en Tucumán, luego de que los médicos se negaran a interrumpir su embarazo, producto de una violación.

Las cámaras oficiales la tomaron. Era Joanna Picetti, diputada electa por el oficialismo en las últimas Legislativas en la Ciudad quien no pudo asumir por una denuncia por maltrato infantil. Ex funcionaria de AySA, Picetti logró vulnerar la seguridad del recinto, se ubicó junto a la bancada del Frente Renovador e interrumpió el discurso de Macri a los gritos.

“Mauricio se distrajo y fue uno de los peores momentos del discurso”, se lamentó un funcionario con despacho en la Casa Rosada, que se alojó en un palco del Congreso.

El presidente quedó descolocado ante los gritos de la ex funcionaria, que nunca pudo ocupar la banca que consiguió por ocupar el octavo puesto en la lista oficialista de 2017 en la Ciudad. Picetti permaneció de pie hasta que Macri terminó de hablar.

Elisa Carrió la vetó por “inhabilidad moral” por las denuncias de maltrato infantil que pesan sobre la ex candidata a legisladora.

“No escuchan al pueblo”, le gritó Picetti al Jefe de Estado, que no pudo disimular el asombro.

Nadie se animó a sacarla, aunque personal de seguridad y la diputada macrista Cornelia Schmidt se pararon frente a ella para obstruirle el paso hasta el estrado desde donde hablaba Macri.

Michetti atinó a decirle que no podía estar en el recinto, que solo estaba reservado para diputados. “Perdón, me dicen que usted no es diputada. ¿Podría retirarse del salón? En este recinto solamente puede haber diputados y senadores. Por favor, silencio. Esto no es para diputados electos”, dijo la vice.

El año pasado Picetti le había enviado una carta a Macri para reclamarle por la banca que no le permitieron asumir. “No es mi deber entrometerme en la eficiencia de su gobierno, pero sí lo es garantizar el buen gobierno del país y hacer responsable a las instituciones que violan la Constitución Nacional”, dijo.

El 28 de febrero del año pasado, la Cámara Nacional Electoral decidió elevar su caso a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que todavía debe tomar una decisión de fondo para definir si la banca es del partido o de la persona, un viejo dilema de la política
El abogado de la ex funcionaria de Aysa es el constitucionalista Daniel Sabsay, quien ahora posiblemente deba defenderla.

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