Con la flamante pileta semi olímpica, la primera en la historia del municipio de Quilmes, y las nuevas canchas de fútbol 5 y 7, beach volley, beach handball y básquet, el predio se posiciona como un centro deportivo de excelencia.

Tras recorrer el lugar, el intendente Martiniano Molina aseguró que para su gestión “el deporte es una herramienta clave de integración social y promoción de hábitos de vida saludable en la población”. Es en ese marco que asumió desde el primer momento el compromiso de devolverle a la comunidad quilmeña un espacio tan importante como es el polideportivo.

Las reformas fueron integrales, así se pusieron en valor todas las instalaciones como los accesos, la confitería, los vestuarios y los sectores de recreación. También se mejoró la iluminación y se sumó equipamiento en general.

“Es una de las grandes obras de Quilmes porque tiene que ver con el deporte y la calidad de los espacios públicos”, añadió el jefe comunal, quien cuenta además con una trayectoria deportiva en la selección nacional de handball.

El Polideportivo Municipal fue creado en 1991 con el nombre del atleta argentino Reinaldo Gorno. La obra constituyó la posibilidad de un espacio con capacidad de alojar a miles de chicos con la formación de escuelas municipales de deporte.

Con los años, el predio fue decayendo por falta de mantenimiento y se convirtió en un lugar abandonado con una infraestructura en pésimo estado, paredes electrificadas y sin los mínimos servicios, como el agua.

Hoy, a pedido del intendente Martiniano Molina, el sitio tuvo una transformación histórica y recuperó su esplendor como un centro deportivo de excelencia, como Quilmes se merece.

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