Jorge Britos Alcaraz, de 54 años, fue abordado el sábado por dos motochorros cuando llegaba a la casa de su pareja en Ingeniero Budge. El autor del disparo fatal fue detenido, mientras que su cómplice continúa prófugo
Un brutal crimen con tintes mafiosos tuvo lugar este sábado en la localidad de Ingeniero Budge, partido bonaerense de Lomas de Zamora. Sin mediar palabras, lo asesinaron de un balazo a quemarropa. En su intento por defenderse del ataque, la víctima logró extraer un arma de fuego e hirió a uno de los atacantes, que más tarde fue detenido por personal de la Sub DDI departamental. Su cómplice, en tanto, continúa prófugo.
Britos Alcaraz, de 54 años y nacido en Paraguay, fue atacado alrededor de las 6:00 cuando arribó a la casa de su novia actual, ubicada sobre la calle Cosquín al 1300, al lado de un kiosco y una iglesia evangélica. Hasta allí había llegado en su Ford Ranger negra, de la cual se encontraba descendiendo al momento del ataque.
Ya en el lugar del hecho, personal de la comisaría 10a de Ingeniero Budge de la Policía bonaerense halló una pistola calibre 9mm marca Taurus -sin impedimento- con 10 municiones intactas en su cargador y una vaina servida del mismo calibre.
Luego, los agentes entrevistaron a la pareja de la víctima, de 27 años. Ella fue la primera persona que vio a Britos Alcaraz tendido sobre la calle, ya sin signos vitales, y en la grabación de una cámara de seguridad se observa cómo ingresó desesperada a su domicilio para pedir ayuda de inmediato.
La mujer relató que escuchó una detonación y salió a toda velocidad del local, al dirigirse hacia la camioneta de su novio, se encontró con lo peor.

Ante este escenario, el fiscal Nicolás Espejo, titular de la UFI N° 7 lomense, dispuso una serie de diligencias para dar con los autores y esclarecer el crimen de Britos Alcaraz, entre ellas el relevamiento de cámaras de seguridad municipales y privadas. Así, los investigadores pudieron determinar la mecánica del homicidio y descartar, en principio, la hipótesis de un crimen en ocasión de robo.
Horas después, la esposa de Britos Alcaraz, de 51 años, se presentó en la seccional policial y contó que la víctima se había retirado de su domicilio a las 6 de la madrugada sin informar hacia dónde se dirigía. Además, informó que estaba al tanto de la relación paralela que mantenía su marido y del hijo que había tenido fruto de ese vínculo.
En el marco de la investigación, personal del GTO (Grupo Táctico Operativo) de la comisaría local y agentes de la Sub DDI de Lomas de Zamora lograron individualizar a los sospechosos a partir del seguimiento de cámaras y apuntaron a dos domicilios como posibles lugares de ocultamiento.

Unas dos horas después del crimen, los sospechosos llegaron a toda velocidad a un domicilio de la zona. Una vez allí, el delincuente herido descendió del rodado e ingresó tambaleando a la propiedad.
De esa manera, en uno de los procedimientos se concretó la detención del tirador, identificado como Sebastián Abel Rodríguez, de 22 años. Al momento de su captura, el joven presentaba una herida de arma de fuego en el lado izquierdo del cuello, con orificios de entrada y salida, y vestía prendas similares a las observadas en el hecho.
Por su parte, Kevin Ezequiel Lezcano (23), el conductor de la moto, posee antecedentes por encubrimiento y hasta este martes a la mañana continuaba prófugo.
Fuentes del caso consultadas por este medio indicaron que, mientras continúa la investigación, aún no se pudo determinar el móvil del ataque contra Britos Alcaraz. Si bien el fiscal Espejo no descarta por completo la hipótesis de una tentativa de robo, otra posibilidad es que el contratista haya sido víctima de un ajuste de cuentas.








