Durante mayo, el Banco Central compró US$ 2.600 millones en el mercado de cambios, llevando las reservas netas acumuladas en el año a alrededor de US$ 4.800 millones, según el informe citado. Sin embargo, en junio el ritmo se moderó: la autoridad monetaria acumula compras por unos US$ 1.246 millones, mientras que las reservas brutas se ubican en US$ 46.937 millones, con una caída mensual de US$ 1.254 millones.
El informe advierte que buena parte de la oferta de dólares responde a factores temporales. Entre abril y mayo, la liquidación de la cosecha gruesa aportó cerca de US$ 4.500 millones, mientras que las emisiones de obligaciones negociables sumaron alrededor de US$ 2.500 millones, flujos que perderían intensidad durante el segundo semestre.

En ese contexto, el trabajo sostiene que “el sostenimiento del ritmo de compras del BCRA podría requerir ajustes en el nivel del tipo de cambio”, ante la menor disponibilidad de divisas estacionales.
El análisis coincide con un contexto de mayor presión cambiaria. Este miércoles, el dólar oficial cerró en $1.495 para la venta en el Banco Nación, igualando el valor más alto del año registrado el 2 de enero, mientras que el dólar MEP superó los $1.500. En lo que va de junio, el tipo de cambio oficial acumula una suba cercana al 4,5%, por encima de la inflación esperada para el mes.
En ese contexto, el CEO de Cocos Capital, Ariel Sbdar, sostuvo que parte de la reciente suba del dólar responde a factores externos y técnicos más que a un cambio de tendencia. Según explicó en su cuenta de Ig, el primer motivo es el fortalecimiento global del dólar frente a las monedas de mercados emergentes, ya que divisas como el real brasileño, el peso mexicano y el peso chileno también se depreciaron durante el último mes.


