Venezuela vive una de las peores tragedias de su historia tras el doble terremoto el cual hasta el momento dejó al menos 235 muertos,4.300 heridos y 157 desaparecidos. Miles de familias debieron abandonar sus hogares, al menos 250 edificios tienen daños estructurales y hay ocho hospitales afectados. Sólo en el estado de La Guaira, que el Gobierno identificó como epicentro de la devastación, más de 100 edificios colapsaron.

Los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurrieron con 39 segundos de diferencia, debido a un cambio de tensiones en una zona donde rozan las placas del Caribe y Sudamérica. Hay al menos 589 muertos y 2.980 heridos hasta el momento. El doblete sísmico combinó dos factores: una secuencia inusual en la que un terremoto grande alteró el estado de tensiones y pudo activar una falla cercana, y un contexto tectónico marcado por la fricción entre la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana, con numerosas fallas activas en el norte de Venezuela.
Los dos sismos tuvieron epicentro en el estado de Yaracuy, cerca de San Felipe, en el noroeste venezolano. El primero ocurrió el miércoles 25 de junio de 2026 a las 18:04, a 21 kilómetros de profundidad, y el segundo llegó 39 segundos después, a 10 kilómetros, en la misma zona.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró magnitudes de 7,2 y 7,5, mientras que el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos describió la secuencia como un doblete sísmico y la actualización técnica identificó al temblor de 7,5 como el evento principal.

La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) consideró que los eventos sísmicos figuraron entre los mayores riesgos para la población venezolana. Cerca del 80% de los habitantes residió en zonas de alta amenaza sísmica, en un territorio donde también operaron las fallas de San Sebastián, El Pilar, Oca-Ancón, Valera, La Victoria y Urica.
La franja de mayor riesgo siguió los principales sistemas montañosos del país, a lo largo de unos 100 kilómetros de ancho. En los Andes venezolanos, la Cordillera Central y la Cordillera Oriental se concentraron varias de las fallas sismogénicas más activas.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), agencia de laONU, estimó que hasta 6,76 millones de personas pudieron haber sido afectadas por los terremotos, incluida una proyección de dos millones de personas en Caracas.
La portavoz Zoe Brennan advirtió: “Los edificios han colapsado y las infraestructuras críticas han sufrido daños, lo que limita el acceso a servicios básicos”, y agregó: “Mientras continúan las evaluaciones para determinar la magnitud total del impacto, ya está claro que el desplazamiento aumentará a medida que más comunidades se vean afectadas y las personas busquen seguridad”.


