El bono extraordinario de 70 mil pesos que perciben los jubilados continúa congelado desde 2024, mientras la inflación sigue deteriorando el poder adquisitivo de quienes cobran la jubilación mínima. Si se hubiera seguido el ritmo del índice de precios al consumidor, hoy estaríamos hablando de un bono de 220.000 pesos, en lugar del de 70 mil.

La cruda realidad de la clase pasiva en la Argentina, es cada día peor y por lo visto, desde las altas esferas del Gobierno nacional, no se contempla alguna mejora en función de aliviar su tortuoso presente. Por lo visto, en nuestro país llegar a jubilarse pareciera que en lugar de ser un beneficio se transformó en un castigo. lamentable.





